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La casa de sal

Rapto de Helena

En la clave del ánfora se descubre, sin mancha, nítida ante los ojos de los viejos augures, la misma profecía inmóvil en el tiempo. Su límite es difuso, un contorno oscilante que vibra como un eco antiguo. En su borde... Seguir leyendo →

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El ladrón de joyas

Luis Alonso es un coleccionista de instantes. Algunos suyos, otros los toma prestados y en seguida pasan al estante de su anaquel, donde guarda cada uno de ellos debidamente etiquetados. En su catálogo habrá más de mil piezas, sin exagerar,... Seguir leyendo →

Cima

qué bien traído está donde le importa al alma. Vicente Gallego Este paisaje yerto que apenas puede mantener el verde cifra todo en su cumbre. Allí arriba la luz se antoja próxima y en el canchal de nieve la húmeda... Seguir leyendo →

Dallae

También aquí la piedra es la misma a esta hora de la tarde. Como la sombra de la encina, el surco que da el agua, la hebra o la simiente. Todo se mueve en ese deseo de quedarse, de ser... Seguir leyendo →

XXIII

El deseo de luz produce luz Simone Weil Quedarse en uno mismo, sentarse ante la mesa que el silencio dispone. Las manos despojadas, entregadas a lo que el agua brinda. Tomar, así, el fruto de la tarde y ser sin... Seguir leyendo →

Hodie scietis

El verbo se dio en el ónfalos, mitad exacta del mundo. Y la palabra no se dijo. Tampoco se ocultó. Desde mi centro, en la quietud, en el silencio mismo de éste cuerpo, Sibila habló hacia afuera: La voz, en... Seguir leyendo →

Albada

"un pueblo  a lo lejos, un buey, un ciervo herido"  Andrea Toribio Abre la puerta, ventila la casa, deja que entre en ella el aire nuevo. La voz de las campanas le llaman. Calle arriba la prisa del juego. Una... Seguir leyendo →

Oficio indeterminado 

Decía Jorge Oteiza que no hay mayor placer que el de una hoja en blanco. Algo por el estilo adivinó Gil de Biedma en aquellos versos a Carlos Bousoño (…) no consiente/ en su blancura otra ciencia/ que apacentar la... Seguir leyendo →

Cala murta

Adornaste con frescas guirnaldas de flores silvestres tu cabello y, lo juro: que se apague ahora toda la luz del mundo, que en aquel momento, vi el amor de Dafne. Es de sobra conocida la inclinación de las ninfas a... Seguir leyendo →

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