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La casa de sal

Delight in Disorder

Con el calor vienen las aves a anidar entre las altas copas de los álamos. Allí recuerdan, para volver a nacer, el primer canto; acaso bajo la misma piel en que habitamos.   Desde tu silencio la noche se abre profunda y no acechan las bestias, bajan... Seguir leyendo →

Para calmar a un ave

 De la voluntad del vuelo se yergue la tarde. En el suelo, apenas lugar conocido,  el aire se duerme cuando extiende sus alas. Espera la noche su ascenso. 

El jardín de Siloam

Se ha vencido la rama con el peso de la fruta. Su aroma vuelto al aire el vencejo lo traza hasta alcanzarla. Dejaste el jardín repleto de amapolas y cipreses y junto a la acequia un columpio para las tardes... Seguir leyendo →

Canto

Las hojas arrastradas por el viento apagan nuestros pasos.  José Ángel Valente En la madera de estos árboles la voz duerme. Escucha el canto que asciende de la raíz a la hoja; la memoria que allí perdura.

Selinus de Cilicia

  No mancha el lugar donde te miro, como un silencio que no se agota: serena. Sin luna, la noche se advierte igual que aquella en la que Trajano cayó enfermo en las fronteras del Imperio y emprendió su viaje... Seguir leyendo →

XXII

Nacimos en el barro, de él la tierra negra, la húmeda nostalgia de la raíz que busca. Sin saberlo aún, fuimos creciendo en el tapiz del bosque, arrastramos la luz hasta la casa, abrimos la semilla para que germinara en... Seguir leyendo →

Kalendas Apriles

  Tras el primer brote en el jardín se derrama el índigo. Tanto así que de sus ojos nació la pluma, el irisado acento  de su canto, el abanico que se abre a la tarde y se ciñe a lo... Seguir leyendo →

Mensaje en la botella

Iba montado siempre en barco, un galeón pirata que surcaba imponente las aguas de la infancia. Era cómodo, lo amarraba en cualquier parte y volvía a subir en él en cualquier otra. El casco del barco, que fue construido con materiales... Seguir leyendo →

La hora sumergida

Tu semilla crece en el vientre de la piedra, allí la lluvia es lenta. En la humedad de la tierra tu nombre hará crecer un árbol nuevo. Después, los pájaros, la sombra inacabada; la nieve que no toca. Que estos versos, a... Seguir leyendo →

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