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La casa de sal

Leve luz de invierno II

IV Todo permanece en esta quietud si la nieve lo toca. De ella nace el ave que extiende su luz al cenit y descifra la clave de su canto en la forma precisa de esta nube. V Arriba, en la... Seguir leyendo →

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Leve luz de invierno I

I Trae la nieve la voz de la inocencia, las calles de un pueblo, los apartados rincones donde el tiempo obra el caudal de su misterio, siluetas que cruzan callados huertos donde la luz se abre. II En el límite... Seguir leyendo →

Retrato con paisaje al fondo

Cuando pasen los años y vuelvas a ésta página donde sólo tú existes, sin que nadie conozca la clave de tu nombre, abierta a la mañana tras la pálida luz del pétalo sin tiempo, ten presente este apunte, este bosquejo... Seguir leyendo →

Rapto de Helena

En la clave del ánfora se descubre, sin mancha, nítida ante los ojos de los viejos augures, la misma profecía inmóvil en el tiempo. Su límite es difuso, un contorno oscilante que vibra como un eco antiguo. En su borde... Seguir leyendo →

El ladrón de joyas

Luis Alonso es un coleccionista de instantes. Algunos suyos, otros los toma prestados y en seguida pasan al estante de su anaquel, donde guarda cada uno de ellos debidamente etiquetados. En su catálogo habrá más de mil piezas, sin exagerar,... Seguir leyendo →

Cima

qué bien traído está donde le importa al alma. Vicente Gallego Este paisaje yerto que apenas puede mantener el verde cifra todo en su cumbre. Allí arriba la luz se antoja próxima y en el canchal de nieve la húmeda... Seguir leyendo →

Dallae

También aquí la piedra es la misma a esta hora de la tarde. Como la sombra de la encina, el surco que da el agua, la hebra o la simiente. Todo se mueve en ese deseo de quedarse, de ser... Seguir leyendo →

XXIII

El deseo de luz produce luz Simone Weil Quedarse en uno mismo, sentarse ante la mesa que el silencio dispone. Las manos despojadas, entregadas a lo que el agua brinda. Tomar, así, el fruto de la tarde y ser sin... Seguir leyendo →

Hodie scietis

El verbo se dio en el ónfalos, mitad exacta del mundo. Y la palabra no se dijo. Tampoco se ocultó. Desde mi centro, en la quietud, en el silencio mismo de éste cuerpo, Sibila habló hacia afuera: La voz, en... Seguir leyendo →

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